Programa 274 (9 Noviembre 2025): Francisco De Caro II

 

Nacido un miércoles 23 de marzo de 1898 en una familia muy italiana y muy musical, Francisco De Caro estuvo llamado a ser uno de los más exquisitos compositores que dio el Tango. Alejado del golpe efectista, escribió una música sin tiempo, como los mejores clásicos, seguramente dejando en la partitura lo mejor y más profundo de una personalidad amable, recóndita, intimista, como muchos contemporáneos lo describen. Nació en Balvanera pero siendo niños él y su hermano Julio, la familia se mudo a San Telmo. El origen musical familiar no estuvo exento de tropiezos y broncas. Su padre Giuseppe había trabajado en el Teatro Alla Scala de Milano, y su madre era una cantante de nota. Había elegido para los hijos un destino musical también y, en un tiempo en que las decisiones del padre de familia no se desafiaban, Julio estaba destinado al piano y Francisco al violín. El primer problema vino cuando ambos hermanos trocaron el instrumento. Pero fue la decisión de ambos de dedicarse a la música popular género el hecho que terminó con ambos hermanos fuera de casa. Hombre sencillo, austero, y de gran corazón, la historia de Francisco está ligada a la de su hermano Julio, dos años menor, y que lo tuviera siempre a su lado en esa misión innovadora que cambiaría al tango para siempre. Ambos conocieron al más grande cantor que dio la música popular universal. Nos cuenta Orlando del Greco: “A Carlos Gardel lo conoció por 1920-21 pues iba todas las noches a esperar en la Confitería El Telégrafo, de Corrientes y Uruguay, a una actriz de la compañía del Teatro Apolo que al no corresponderle hizo que no volviera más el cantor por esa esquina. Por ese tiempo actuaba él en un café cercano.

Los años los distanciaron un poco, hasta que en 1931 al rodarse Luces de Buenos Aires en Francia los unió de nuevo cada cual en su menester dentro de la labor fílmica. Pero una noche hallándose juntos en el camarín del Teatro Palace, donde actuara por entonces Gardel en París, alguien se acercó diciendo: «Carlos una mujer quiere hablarte». «—Andá, Francisco, a ver quien es», le dijo. Fue y volvió diciendo: «Carlitos es La Palangana». (Así llamaban a una hermosa mujer española largada al delito y usada como carnada por distintos truhanes). «Ya sé, un mangazo seguro», repuso Gardel.

Salió con él y ya el «pechazo» de aquella mujer se hizo oír. «Lo que me llamó la atención fue que Carlitos no se rehusó a aquel pedido. Así era», afirmó.”

Como tantos con tantos otros pioneros de nuestra música, para los 40 y los 50, y aún en relativa juventud, su tiempo de oro había ya pasado, y dedicóse a la atención al público en el Ministerio de Trabajo, empleo que lo ayudó económicamente en los años postreros, cuando reinaban los pelilargos y nuevaoleros, y pocos se acordaban de la epopeya de nuestra música, que parecía herida de muerte. Francisco De Caro entró en la inmortalidad un frío y triste sábado 31 de julio de 1976, como si no pudiera soportar lo que se había hecho de aquel país de belle époque, felicidad, y noches interminables que lo había tenido como gran protagonista. Hoy recordamos su figura y legado, a modo de sincero homenaje.

Hoy escuchamos / Today we listened

  1. Sueño azul

  2. Luz divina

  3. Mentiras de amor

  4. Páginas muertas

  5. Loca bohemia (Astor Piazzolla)

  6. Loca bohemia (Sexteto Julio De Caro)

  7. Flores negras (Astor Piazzolla)

  8. Flores negras (Sexteto Julio De Caro)

 
Previous
Previous

Programa 275 (16 Noviembre 2025): Pedro Lauga

Next
Next

Programa 273 (2 Noviembre 2025): Hugo del Carril