Programa 303 (21 Junio 2026): Homero Aldo Expósito
Homero Aldo Expósito nació el miércoles 5 de noviembre de 1918, en la laboriosa, ribereña y pujante ciudad de Campana, provincia de Buenos Aires, bajo el signo de una Argentina todavía joven y esperanzada, cuyos horizontes parecían ensancharse al compás del trabajo, la inmigración y la cultura.
Poseedor de una inteligencia vivísima, una sensibilidad exquisita y una imaginación poética de singular vuelo, Homero Expósito habría de convertirse en una de las figuras más renovadoras, refinadas y trascendentes de la lírica tanguera. Junto a su hermano, el inspirado compositor Virgilio Expósito, integró una de las más fecundas y brillantes asociaciones artísticas de la música popular argentina. Desde muy joven reveló una marcada inclinación por las letras, el pensamiento y las formas más elevadas de la expresión poética, enriqueciendo el tango con imágenes de inusitada belleza, metáforas audaces y una profundidad emocional que rompía los moldes convencionales del género.
Autor de páginas memorables e imperecederas como Naranjo en flor, Percal, Trenzas, Farol, Yuyo verde, Maquillaje y tantas otras joyas del repertorio ciudadano, Expósito supo hermanar la emoción popular con una estética moderna, elegante y sofisticada. Sus versos, cargados de nostalgia, ternura, desengaño y lirismo, fueron llevados al disco y a los escenarios por las voces más prestigiosas de la época de oro del tango, conquistando la admiración de músicos, críticos y públicos de varias generaciones.
Su legado constituye uno de los capítulos más luminosos y perdurables de la cultura argentina. Renovador sin estridencias, poeta sin afectaciones y porteño sin localismos estrechos, Homero Expósito elevó la canción popular a una categoría literaria pocas veces alcanzada, dejando una obra cuya vigencia continúa emocionando y conmoviendo mucho después de desaparecidos los escenarios y las orquestas que la vieron nacer.
Falleció en la ciudad de Buenos Aires el domingo 23 de septiembre de 1987, a los 68 años de edad, tras padecer una prolongada enfermedad que fue debilitando gradualmente su salud. Su desaparición física provocó un profundo pesar en los ámbitos artísticos y culturales del país, que vieron partir a uno de los más altos y distinguidos poetas de la canción rioplatense.
Con él se extinguió una voz irrepetible, pero permanecieron sus versos, delicados y eternos, flotando para siempre en la memoria sentimental de Buenos Aires, esa ciudad melancólica y apasionada que encontró en su poesía uno de sus más fieles y brillantes espejos.
Hoy escuchamos / Today we listened
Flor de lino
Pobre negra
Loco torbellino
Qué me van a hablar de amor
Adiós, Buenos Aires (pedido)
¡Qué falta que me hacés! (pedido)
Yuyo verde
Naranjo en flor